La gran ballena gris tiene una visita anual en la hospitalidad de nuestros mares mexicanos.

 

Por Bego Rendón/ Todos Santos.

 

Durante la temporada invierno-primavera sucede uno de los espectáculos marinos más reconocidos a nivel mundial; como es costumbre cada año, Baja California recibe la visita de la ballena gris (Eschrichtius robustus) en su recorrido hacia aguas más cálidas para el nacimiento de sus ballenatos.

Dicha migración sucede año tras año y afortunadamente puede ser observada desde la Bahía de Todos Santos. Existe una gran cantidad de tours en lanchas deportivas que ofrecen recorridos de aproximadamente 4 horas en los cuales no solo podrás observar a la ballena gris, sino también apreciar focas, delfines y una gran variedad de aves.

El recorrido de este cetáceo proviene desde las gélidas aguas de Alaska y Rusia hasta las más templadas de Baja California Sur. Cada año recorren entre 15 y 20 mil kilómetros para llegar hasta aguas mexicanas, donde se instalarán durante las primeras semanas de vida de sus crías para luego emprender su viaje de regreso.

La ballena gris es un ser amistoso debido al contacto que ha mantenido en las costas con el ser humano desde hace siglos. Los grupos indígenas que vivían en las zonas donde era cercano el recorrido de la ballena gris consideraban a este mamífero como un ser merecedor de respeto, digno de aparecer en sus mitos, rituales y celebraciones.

Actualmente la ballena es una especie protegida debido a la caza indiscriminada y en exceso de esta y muchas otras especies de ballenas. En el siglo XIX, esta variedad quedó mermada principalmente por querer obtener el aceite de dichos mamíferos y la gran variedad de usos que se le puede dar. Gracias a las medidas que se tomaron para preservar a las ballenas, esta temporada hubo un incremento de individuos de un 40% en su reciente visita.

 

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